Oficio Sagrado

Hace algunos años la curiosidad me llevo a incorporar el gusto por la etimología, y aún cuando no soy un experto, el ir descubriendo el origen de algunas palabras me ayuda a entender y abrir un espacio de aprendizaje maravilloso, a mirar más en proceso.

Cuando el maestro Julio Olaya me mostró la etimología de la palabra “Sacrificio” después de que paso el asombro, la reflexión fue en dirección de cómo recuperar por lo menos en mí y mi entorno más cercano, el verdadero sentido de esta palabra. Entender que toda una cultura termina mal grabando, mal entendiendo un concepto que podía ayudar al ser humano a construir su propia felicidad, me impulsó a hacer mi mejor esfuerzo por incorporar en mi y en mi hacer el sentido primario de este concepto.

Sacrificio viene del “Sacro Oficio” que significa “Oficio Sagrado”, es decir, algo que uno hace bien para otros y puedes vivir de aquello. Ese que desarrolla su que hacer con gusto, que disfruta, que brilla cada vez que entrega ese Oficio Sagrado.

Que distinta es la vida cuando te entregas a tu oficio como algo sacro, no tiene mala carga tu que hacer, sale del rango del esfuerzo o incluso del sufrimiento, si al minuto de elegir qué queremos ser en nuestra vida laboral, nos ayudarán a encontrar nuestro Oficio Sagrado, más que la carrera más rentable o la carrera menos mala según tus posibilidades.

Nuestra propia vida y nuestra sociedad sería muy distinta, si cada uno de nosotros disfrutara el que hacer cotidiano, este que hacer no dejaría el vacío por delante.

Entonces mi intención y la del equipo de Proyecto Humano va en la dirección de ayudar a otros, a ser más felices en su vidas y a lanzarse en el hacer de su oficio, un Oficio Sagrado.

 

Manuel Bustamante Vásquez

Coach Ontológico The Newfield Network

Proyecto Humano – Chile