LA MIRADA POSITIVA SOBRE UNO MISMO

Trabajar con una mirada positiva sobre uno mismo es fundamental para tener una buena calidad de vida.
Si alguien viene y nos pide que enunciemos diez virtudes propias, la mayoría a partir de la quinta comenzamos a tener problemas. Por el contrario, si nos piden veinte defectos o características negativas, ese listado lo hacemos rápidamente. ¿Qué quiere decir esto?, ¿que tenemos más defectos que virtudes o que estamos más entrenados para ver nuestras carencias, que nuestros aspectos positivos?
Desde niños, la mayoría, venimos entrenados en ver los aspectos negativos en uno, lo que nos falta, lo que deberíamos de ser…Son pocas las personas, a las que en la más temprana infancia, se les ayudó a ver su virtudes, sus cualidades, sus aspectos positivos. Esto tiene enormes consecuencias en la relación conmigo mismo, es evidente que si veo más defectos que virtudes en mí, mi autoestima va a ser baja, no me voy a querer mucho! Y por lo tanto no me voy a tratar bien. Es triste, pero en general, no nos damos un buen trato a nosotros mismos, porque desde chicos hemos construido un relato negativo de nosotros mismos.
Proponemos un cambio de mirada. Comenzar por hacer un listado de, a lo menos, veinte virtudes propias. Con estas hacer un relato positivo de nosotros mismos, de dos o tres líneas y llevar el listado y el relato positivo en nuestro celular, porque este siempre lo llevamos con nosotros, con la sugerencia de recurrir a nuestras características y relato positivo, cuando vuelva nuestra mecanicidad a centrarse en lo negativo. Con este recordatorio volver a conectar con lo mejor de mí, levantar mi nivel de conciencia y salir del clima mental negativo, desde el que me desvalorizo y me maltrato.
Este simple ejercicio, si lo vamos transformando en hábito, va a ir cambiando la visión que tenemos sobre nosotros mismos, erradicando nuestra mirada crítica y facilitando la instalación de una mirada positiva sobre mí mismo. Claramente esto tendrá un poderoso impacto no solo en uno sino en las personas que me rodean.
Un fuerte y afectuoso abrazo

ESCUCHA EMPÁTICA

El elemento vinculante entre las personas por excelencia.
En estos tiempos de crisis, de cambio de época, de desestructuración social y personal, de deshumanización acelerada, de temor y desconfianza generalizados. La necesidad de volver a tejer nuestras redes sociales, nuestros vínculos, restaurar y reconstruir las confianzas, saltando por encima de los temores irracionales que nos abruman, se hace imperiosa. Se convierte en un tema de sobrevivencia y de salud mental urgente.

La herramienta es la escucha empática, no hay nada que ayude a tender puentes entre nuestras relaciones maltrechas, como escuchar al otro de forma empática. Cuando busco comprender a otro ser humano, en lugar de exigir que el me comprenda a mí, se activa una de las fuerzas más poderosas de la interacción humana. Cuando la otra persona siente que lo estoy escuchando con todo mi ser, con mis oídos, con mis ojos (comunicación no-verbal) y sobre todo con el corazón; Cuando percibe que estoy totalmente enfocado en lo que él está diciendo y sientiendo…lo que él experimenta es bienestar, alegría y cercanía conmigo, porque siente con claridad que para mí él es muy importante. Esto facilita la construcción de poderosos vínculos, al percibir que estoy viendo lo humano en él, que no lo estoy viendo o interpretando desde mis interés personales, sino que estoy profundamente sintonizado con los suyos se produce el milagro…el puente se construye y la brecha se cierra. Por el contrario, cuando mi interlocutor me está contando algo de importancia y me ve mirando para otro lado, al celular, haciendo otras cosas, lo que experimenta es que él, no me importa gran cosa. Esto último destruye la poca confianza que pudiera existir entre nosotros. Es probable que esa persona nunca más se anime a contarme algo de carácter íntimo que le esté pasando. Da igual que sea nuestro compañero de trabajo, nuestra pareja, nuestro amigo, nuestro padre, nuestro vecino o nuestro hijo…

Te invito a mirar a las personas que tienes alrededor y preguntarte, a medida que pasa el tiempo ¿la confianza mutua va creciendo o se va deteriorando? Donde veas que se está deteriorando o ya se abrió un abismo, práctica la Escucha Empática, intenciona acercarte y conversar con ese ser humano y hazle saber que es alguien importante para ti, verás como en cuestión de cinco o diez minutos el puente se instala firme y se cierra el abismo, reconstruyéndose un vínculo más sólido que el anterior.
Un gran abrazo con mis mejores deseos de Paz, Fuerza y Alegría para ti.

 

José Luis de Leonardo

Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación. Universidad de Sevilla, España. Socio de Proyecto Humano.

Oficio Sagrado

Hace algunos años la curiosidad me llevo a incorporar el gusto por la etimología, y aún cuando no soy un experto, el ir descubriendo el origen de algunas palabras me ayuda a entender y abrir un espacio de aprendizaje maravilloso, a mirar más en proceso.

Cuando el maestro Julio Olaya me mostró la etimología de la palabra “Sacrificio” después de que paso el asombro, la reflexión fue en dirección de cómo recuperar por lo menos en mí y mi entorno más cercano, el verdadero sentido de esta palabra. Entender que toda una cultura termina mal grabando, mal entendiendo un concepto que podía ayudar al ser humano a construir su propia felicidad, me impulsó a hacer mi mejor esfuerzo por incorporar en mi y en mi hacer el sentido primario de este concepto.

Sacrificio viene del “Sacro Oficio” que significa “Oficio Sagrado”, es decir, algo que uno hace bien para otros y puedes vivir de aquello. Ese que desarrolla su que hacer con gusto, que disfruta, que brilla cada vez que entrega ese Oficio Sagrado.

Que distinta es la vida cuando te entregas a tu oficio como algo sacro, no tiene mala carga tu que hacer, sale del rango del esfuerzo o incluso del sufrimiento, si al minuto de elegir qué queremos ser en nuestra vida laboral, nos ayudarán a encontrar nuestro Oficio Sagrado, más que la carrera más rentable o la carrera menos mala según tus posibilidades.

Nuestra propia vida y nuestra sociedad sería muy distinta, si cada uno de nosotros disfrutara el que hacer cotidiano, este que hacer no dejaría el vacío por delante.

Entonces mi intención y la del equipo de Proyecto Humano va en la dirección de ayudar a otros, a ser más felices en su vidas y a lanzarse en el hacer de su oficio, un Oficio Sagrado.

 

Manuel Bustamante Vásquez

Coach Ontológico The Newfield Network

Proyecto Humano – Chile

crisis social, deshumanización, desestructuración

Crisis social, deshumanización y desestructuración

Los veloces cambios a los que asistimos en la sociedad humana actual, modifican radicalmente nuestra forma de concebir al mundo (laboral y personal).

Con el acelerado avance tecnológico y la globalización que no es solo económica, sino por sobre todo cultural, aquello que creíamos de las organizaciones y las relaciones humanas se ha modificado drásticamente, poniendo en jaque a nuestra propia conducta.

Al lado del crecimiento tecnológico y la aceleración del ritmo de vida, la familia se reduce y estalla en parejas cada vez más móviles y cambiantes, la comunicación interpersonal se bloquea, la amistad desaparece y la competencia envenena todas las relaciones humanas al punto que desconfiando todos de todos, la sensación de inseguridad ya no se basa en el hecho objetivo del aumento de la criminalidad sino sobre todo en un estado de ánimo. Debe agregarse  que la solidaridad social, grupal e interpersonal desaparece velozmente. Se va instalando la mayor plaga de nuestro tiempo, La Soledad. Una soledad devastadora porque se siente y sufre rodeados de gente.

A lo anterior hay que añadir la deshumanización creciente.

¿Qué es deshumanizar? Cosificar al otro, verlo como un objeto para uso propio, que desecho cuando “ya no me sirve”.

Todo esto influye poderosamente en la motivación de nuestros colaboradores y por lo tanto en su desempeño laboral.

Necesitamos volver a humanizar nuestras relaciones personales y laborales. Volver a crear vínculos de confianza y de mutua credibilidad que nos permitan reconstruir el tejido social deteriorado al límite. Esto facilitará que volvamos a creer en los demás y en nosotros mismos, a fortalecer nuestras organizaciones, instituciones, ámbitos laborales, familiares y sociales.

 

José Luis de Leonardo Ferrer

Facilitador y consultor de procesos humanos sinérgicos

Proyecto Humano – Chile

Proyecto Humano

Proyecto Humano se fundamenta en la premisa que el Ser Humano por esencia está abierto al futuro y se encuentra en permanente cambio.

Consideramos que una transformación real en la cultura de las organizaciones se puede lograr en la medida que se desarrollen procesos de transformación personal de sus integrantes, que tengan por base valores que sustenten la convivencia interna en la empresa y que estén orientados a mejorar la forma en que se coordinan las acciones para el logro de los resultados.

Nuestro quehacer por tanto se expresa en una metodología que permita a las personas ampliar la visión que tienen de sí mismos, de los demás y del mundo en que se desenvuelven.

Acompañamos el proceso de aprendizaje de las personas, enfatizando en las posibilidades de ampliar su horizonte de acción para lograr mayor efectividad y bienestar personal.

Nuestro enfoque es Ontológico y Transformacional.